Holi, holi; te cuento que esta es la tercera vez que intento escribir esta entrada, la primera no me gustó como iba quedando así que la borré y, la segunda vez el internet (para variar) hizo de las suyas y no se guardó nadita, cuando quise publicar lo que ya había terminado de escribir, no se pudo, así que como dicen por ahí «la tercera es la vencida», estoy segura de que esta entrada quedará mucho mejor que la anterior, te gustará y también te edificará (así sea solo un poquito ¡jaja!).
Si bien es cierto que he estado perdida, ya van diez días de este mes y no había vuelto a escribir por aquí y en el Instagram (que es donde más aparezco, normalmente) también he estado un poco ausente, se debe a que en este tiempo he entrado a un proceso de introspección tremendo, éste año todos y cada unos de los cambios que he experimentado me han hecho estar dentro de mi más tiempo de lo normal, para mi es muy curioso, porque todo lo que ha pasado desde que empezó el año, ¿Qué digo el año? diría que desde que entré a los 28 años de edad (28 de agosto del 2022) TODO LO QUE HA PASADO ha sido muy propicio y me ha preparado, es como que ¡todo fluye!, nada ha pasado solo porque sí y sin ningún propósito.
Por eso quiero compartir contigo esta experiencia, porque no ha sido sencillo llegar hasta aquí, incluso pudiera decir que ni siquiera sé como he logrado hacerlo con esta tranquilidad y calma en medio de las adversidades.
Mi ausencia se debe a que, una vez más, me estoy enfrentando a aceptar, a permitirme sentir y a expresar mis emociones de la mejor manera, no es un proceso sencillo, ya he mencionado en el podcast que era algo que se me hacía imposible y que sencillamente siempre pretendía estar bien, positiva, optimista… y seamos realistas, las emociones no solo son así.
En estos días he reflexionado mucho sobre esa manía de fingir, disfrazar lo que realmente sentimos y paradójicamente, aceptando cada emoción, viviéndola, sintiéndola y expresándola justo en el momento en que las siento, buscando un abrazo cuando lo necesito o dejando salir las lágrimas sin importar que me estén viendo; he logrado sentirme mucho mejor.
Claramente he tenido mucho trabajo de introspección, a diario me hago ciertas preguntas puntuales, a las cuales respondo con mucha honestidad y transparencia, aunque parezcan muy cambiantes las respuestas o sean muy similares a las del día anterior.
¿No te ha pasado que entre los afanes del día a día y, con lo rápido que está pasando el tiempo, no sabes nada de lo que está pasando realmente? Es como si la vida estuviera haciendo su curso y tu eres una expectante nada más, por eso, la invitación que quiero hacerte hoy es a que te detengas, ¡stop!, deja de hacer sea lo que sea que estés haciendo y hazte las siguientes preguntas: ¿Cómo estoy? ¿Cómo me estoy sintiendo? ¿Me gusta lo que estoy haciendo? ¿Me está permitiendo llegar a donde quiero? Sé que son preguntas que las respondemos a los demás con ligereza: «bien, genial, me encanta, es lo que hay…», tómate el tiempo de responderte de la forma más honesta que puedas, incluso puedes escribir tu respuestas y guardarla con la fecha y todo, ¿Por qué? (la pregunta que no tiene fin):
1.) Si las respuestas son afirmativas o placenteras desde tu punto de vista, es el tiempo oportuno para agradecerte haber logrado llegar hasta acá (tan importante que es esto y tan fácil que es omitirlo) y también es el momento de impulsarte y premiarte (lo mereces y ¿Cuántas veces te creíste inmerecedora?
2.) Si las respuestas son negativas o poco placenteras, es la hora de entrar en introspección (la evaluación te permite reconocer los recursos que hay en ti, SI, SIEMPRE TIENES) y esto justamente da paso a evolucionar (comenzar a crear lo que realmente quieres).
Suena a fantasía ¿cierto? pero, la verdad no lo es, contestarme estas preguntas a diario me permiten tener mi camino claro, me permiten entender que mi proceso no es igual al tuyo y por eso no veo las cosas tal como tu las ves y, eso es hermoso, poder vivir y respetar desde diferentes ángulos, entendiendo que yo no tengo la verdad absoluta y, que tu tampoco la posees pero, si vivo mi verdad, la única que soy capaz de crear.
Al principio de esta entrada te dije que no sabía como había llegado hasta acá con paz y calma, a pesar de las circunstancias poco favorecedoras; la salud de mi abuelita, que está presentando una enfermedad terminal y no puede ser tratada, la verdad si me tiene triste, mentiría al decir que estoy estupenda pero, no me quita la paz esta situación, no dejo de estar en calma y ¿sabes el porqué? porque mi confianza esta plenamente puesta en Dios, aunque nada salga como yo lo planee, sé que Dios tiene el control; cuando vine a Venezuela, pasé por casa de mi abuela y los planes eran quedarme una noche y continuar con mi viaje al día siguiente, como yo volvería por esa misma vía cuando volviera a Colombia, pensaba quedarme allí varios días antes de irme, el punto es que mi plan no resultó, me quedé cuatro días, me disfruté a mi viejita un montón y, bueno ya saben que por ahora me quedo en Venezuela por tiempo indefinido, así que no te preocupes, sea lo que sea que esté pasando en este momento, se está gestando algo maravilloso y grandioso en tu vida, ¿Quién me diría a mi en octubre que me iba a quedar acá más tiempo de lo esperado y que no volvería tan pronto a donde mi abuela? ¿Quién me diría que ese tiempo de calidad iba a ser tan reconfortante en estos días?
La invitación es simple, confiemos, pero no confiemos a la ligera, el aire no hace las cosas por sí solas, hagamos la tarea de conectar, reconectar y evolucionar (conectar con tu fuente espiritual, reconectar contigo ¡MUJER DE VALOR! y evolucionar en tu feminidad que dentro de ti tanto tiempo escondida – y no, no hablo de la feminidad de la que tanto hablan hoy en día y que incluso han hipersexualizado)
Recuerda que el próximo 25 de marzo iniciaremos con siete días de estudio donde potencializarás a la ¡Mujer de Valor! que llevas dentro, serán siete días donde no solo hablaremos más de la introspección, sino que también compartiré contigo todas las herramientas que me han permitido llegar a construir la paz y calma que hoy experimento…
Y si crees que falta mucho para comenzar el estudio y quieres que te ayude a construir las estrategias necesarias para evolucionar en tu desarrollo personal y espiritual recuerda que podemos trabajar juntas…

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