Bitácora de una emprendedora con propósito👩🏻‍💻

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Estrategia, vulnerabilidad y construcción profesional en tiempo real.

Día 4: 5 de marzo del 2026

A petición de la vulnerabilidad, esto se escribe no solo para mi, sino tambi|én para los demás.

Me gustas, y eso basta

Hay una verdad que me costó reconocer.
Me gustas.

Y aunque parezca una frase sencilla, enfrentarla no lo fue tanto. Hacía mucho tiempo que nadie me gustaba así, de verdad. A tal punto de no querer que salgas de mi vida.

Quizás me costó admitirlo, debo ser honesta. Pero aceptar esta realidad también me permitió reconocer algo hermoso: la bondad de que me pueda gustar alguien que está bien.

Alguien que, como yo, tiene heridas y cicatrices.
Alguien que está sanando.
Alguien que se permite ser vulnerable.

Me gustas.

Y no, no es algo que quiera hacerte saber.

Por eso escribo estas líneas. Porque he llegado a un punto en mi vida en el que ya no quiero gritar a viva voz cada emoción que me atraviesa. He aprendido que también existe una belleza profunda en sentir algo y permitir que viva en silencio.

No todo el mundo tiene que saberlo.

Durante un tiempo me pregunté si yo también te gustaba. Pero un día me di cuenta de que esa pregunta, en el fondo, no era la importante.

La pregunta importante era otra:
¿Y qué importa si te gusto?

Lo que realmente importa es que tú me gustas.

Y me gustas como persona.

Me gusta verte brillar.
Me gusta verte ejecutar los planes que te propones.
Me gusta tu valentía al enfrentarte al día a día, con todo el porvenir y el afán que trae consigo.

Me gusta verte compartir con tu familia y con las personas que te rodean. Me gusta saber que lograste salir de ese lodo cenagoso en el que alguna vez estuviste hundido.

Me gusta verte avanzar.
Me gusta verte crecer.

Me gusta verte abandonar esa idea absurda de que el amor siempre tiene que lastimar.

Me gusta verte florecer, aunque a veces parezca la flor de un cactus, esas que parecen aún más especiales.

Quizás tú no te veas con mis mismos ojos, quizás nunca te des cuenta de cuánto me gustas.

Y está bien.

Porque lo que realmente deseo es que sigas estando en mi vida. Quizás por eso me gustas tanto: porque contigo también soy una mejor versión de mí misma, porque contigo me permito ser vulnerable, porque a tu lado me he sentido abrazada, cuidada y sostenida como pocas veces.

Quizás tú nunca llegues a saberlo.

Pero yo sí sé algo ahora:
Mi corazón sigue vivo.
Sigue viendo la luz en otros.
Sigue creyendo en la belleza que Dios pone en las personas.

Y por eso, aunque tú no lo sepas, gracias por existir en mi historia.

No olvidar que no todas las conexiones conectan 😂
Mi mejor compañía me dice “titi” ✨

Con cautela,
Dari🤍✨


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