Bitácora de una emprendedora con proposito👩🏻‍💻

Por

Estrategia, vulnerabilidad y construcción profesional en tiempo real.

Día 24 – 30 de abril del 2026
Un mes después… y todo ya cambió.


Hoy es 30 de abril. El último día del primer mes desde que decidí cambiar mi vida.
Y si soy honesta… han pasado más cosas de las que puedo procesar en un solo texto. Han sido días llenos de milagros.
De esos que parecen pequeños… pero que cuando los miras bien, entiendes que no lo son.


He comido en lugares que nunca imaginé, incluso dos veces en un restaurante japonés hermoso, con espectáculo incluido. Me he vuelto a mudar. Me he quedado sin espacio de teléfono (para variar)… y aun así he seguido.
He conocido más personas en estas semanas que en todo el último año… y han sido personas maravillosas.
He comido rico.
He dormido rico.
He trabajado rico.
Y justo ahora estoy aquí… esperando a que Elena Rose salga al escenario (gracias, mamita y manita, por este regalo).
Podría seguir enumerando cada bendición. Los “angelitos” que Dios ha puesto en mi camino: el que me llevó en taxi cuando estaba perdida, el que, en medio del centro, me dijo que no fuera hacia la Plaza Bolívar porque habían disturbios… y sí, era verdad.


Dios ha estado en cada detalle. En lo visible… y en lo invisible.


He caminado muchísimo. Y todavía me estoy adaptando a los espacios que tengo para parar, para descansar, para no trabajar.


Pero no estoy dejando mi proyecto de lado. Me estoy adaptando.
Y no sabes lo feliz que eso me hace, porque significa que lo estoy logrando.


He cumplido con lo que debía entregar hoy… incluso dos días antes. He sostenido las metas semanales que me propuse. He avanzado en pendientes. Y, algo que antes parecía imposible: también me ha dado tiempo de compartir con quienes me rodean.


Y entonces lo entiendo:
cómo cambia la vida… cuando cambiamos el enfoque.


Hoy no escribo solo para contarte lo que me ha pasado. Escribo para recordarte algo: no creas que no puedes. No dudes de lo que has soñado. Aprovecha cada amanecer y cada atardecer para agradecer. Porque cuando aprendes a reconocer las bondades de Dios en tu vida…
¡Todo cambia!


Hoy, en mi devocional, el salmista me lo recordó: el verdadero sabio sabe reconocer la mano de Dios en todo (salmos 107).


Y yo hoy… me siento profundamente agradecida.


Nos leemos pronto.
Decide, disfruta, ama…
y seguimos construyendo.
Dari🤍✨


Descubre más desde Mochila Cristiana

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Posted In ,

Deja un comentario

Descubre más desde Mochila Cristiana

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo