Mi mejor relación

Por

MI MEJOR RELACIÓN

Aquí estoy una vez más hablando de mí, que mujer tan egocéntrica haz de decir; no te voy a decir si tienes o no tienes razón.

 Internet nos dice que egocentrismo es la valoración excesiva de la propia personalidad que lleva a una persona a creerse el centro de todas las preocupaciones y atenciones. Ahora bien, yo quiero aclarar que te sigo hablando de mí porque he pasado por algunas situaciones que creo que te pueden ayudar o incluso a alguien que conozcas. En realidad solo quiero compartir como una mala situación se puede convertir en tu mejor excusa para mejorar, si eso me hace egocéntrica entonces, sí.

Podría escribir durante horas sobre todas las cosas que me han sucedido que me han sacado de mi zona de confort y me han hecho ser mi peor versión, pero que al final me han hecho ser una persona mejor, que ha evolucionado; en esta ocasión prefiero especificar como estar en un país ajeno al mío completamente sola, sin ver a mi familia durante seis años y haber atravesando por un proceso de divorcio mientras aprendía a estar sola verdaderamente, me hizo reencontrarme, conocerme y amarme como nunca antes supe hacerlo.

Siempre me había considerado una persona independiente, lo que me hacía ser un poco rebelde, ¿poco dije? y al estar cerca de mi familia no podía ser capaz de valorarla como realmente debía. Digo “me había considerado” porque realmente no lo era, debo confesarles que durante tanto tiempo parecía poder estar sola y enfrentarme al mundo, contra lo que viniera, pero realmente era incapaz de poder estar sola, desde que tengo uso de conciencia siempre tuve a alguien con quien “estar involucrada emocionalmente” y generaba una dependencia súper destructiva, no solo para mí sino también para la otra persona; lo que en definitiva solo me hacía seguir siendo rebelde y cambiar de pareja constantemente, ya que mientras me aislaba de mi familia, menos tiempo podía pasar sola.

¿Por qué me aislaba de mi familia? Rebeldía pura, tontería de adolescentes y en definitiva falta de autoridad en mi vida, hoy lo entiendo, pero solo entonces sabia regocijarme en los peores vicios que la vida me pudo presentar: alcohol, sexo y drogas, si algún jovencito(a) me está leyendo, seguro ha de pensar que era la gloria, pero realmente en vez de yo consumir, eso me estaba consumiendo y aunque cualquier otra persona diga lo contrario y esté en ese mundo, es sencillamente no querer admitir la realidad, querer tapar el sol con un solo dedo.

¿Por qué les cuento esto? Porque cuando llegué a Colombia tenía pensado seguir llevando ese estilo de vida, una hermosa joven de 22 años de edad, comenzando de cero, creyendo poderse comer el mundo de un solo bocado, y atravesando la peor de las situaciones en la relación que tenía entonces. Esto puede sonar terrible, pero no.

La muerte esperada, pero igual dolorosa de un gran ser amado y no poder acompañar a los demás seres que amo, en definitiva fue lo que me hundió aún más, darme cuenta que de pronto no volvería a ver jamás a mi abuelo y que podría pasar lo mismo con otro familiar, marcó un antes y un después en mi vida. Debo admitir que no había sido capaz de pedirles perdón y peor aún, no había podido perdonarles, lo que en definitiva me estaba llevando al borde de la locura. Pero pasó, pasó que por fin decidí cambiar mi vida, dejar atrás esos vicios que empañaban el dolor pero no lo transformaban, decidí dar paso al perdón y comenzar de nuevo. Sí, debía aprovechar estar fuera de mi zona de confort, debí enfrentarme a la soledad sobria y conocerme, sacar la mejor versión de mí, esa que nunca había salido a relucir porque estaba enfrascada en solo ver lo malo que me rodeaba.

            Este giro jamás lo hubiese logrado sola, este giro comenzó a tomar forma y sentido cuando decidí soltar la amargura, el dolor, la rebeldía, la tristeza, el rencor, los vicios como el alcohol, el sexo y las drogas que consumían mi organismo, mi falta de autoestima, cuando arrojé al abismo esa voz negativa que estaba en mi cabeza que solo me hacía sentir ganas de morir, dejando así espacio en mis manos para tomar la mano de mi salvador y comenzar MI MEJOR RELACIÓN.

            Sí, tuve que tocar fondo.


Descubre más desde Mochila Cristiana

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Posted In ,

Deja un comentario

Descubre más desde Mochila Cristiana

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo